EPISODIO DE LA LUCHA ANTINUCLEAR
Asesinato de Sébastien Briat, militante anarcosindicalista
Sébastien Briat, compañero de la organización anarcosindicalista Confederación Nacional del Trabajo (CNT) francesa, afiliado al sindicato CNT-Educación de Nancy, fue asesinado el 7 de noviembre de 2004, a las dos y media de la tarde, en Avricourt (noreste de Francia), tras ser arrollado por un tren que transportaba un cargamento de residuos radioactivos desde Francia hacia Alemania. En el mismo suceso -una protesta noviolenta, voluntariamente decidida y serenamente llevada a cabo- otros dos compañeros de la Red francesa “Salir de lo Nuclear” y de CNT resultaron gravemente heridos.
El convoy salía hacia Alemania desde la terminal ferroviaria de Valognes (Francia), la más próxima a las instalaciones de procesamiento de residuos nucleares, en la que se procesaban entre otros, los residuos nucleares originados en plantas atómicas alemanas, transformándose en un material todavía más peligrosos y radioactivo que el residuo original, pero vitrificado, que regresarán de nuevo a la ciudad alemana de Gorleben, para su almacenamiento definitivo.
El recorrido se iba a realizar por ferrocarril desde Valognes hasta la ciudad portuaria alemana de Danneberg, y desde allí la veintena de kilómetros restantes hasta Gorleben, por una carretera previamente despejada, con cadenas de policías a ambos lados del trayecto y fuertes contingentes de agentes de seguridad en todos los pueblos, aldeas y caseríos cercanos. Todo para evitar las anunciadas protestas de los activistas antinucleares.
El de aquél 7 de noviembre era el séptimo convoy de este tipo de residuos vitrificados que se reenviaban a Alemania, en cumplimiento de un acuerdo intergubernamental entre Francia y Alemania. En esta ocasión debían trasladarse 12 vagones, que transportarían en 12 contenedores 174,7 toneladas de material radioactivo.
Los colectivos y organizaciones antinucleares franceses y alemanes anunciaron pública y oficialmente que bloquearían el tránsito ferroviario de los deshechos atómicos, usando pacíficamente sus propias cuerpos como barrera contra el paso del tren.
Sébastien Briat se enganchó, juntamente con otros compañeros del mismo colectivo antinuclear anarquista y organización sindical, CNT, a las vías del ferrocarril. Sin embargo, por razones que nunca se llegaron a aclarar, las autoridades responsables del tren decidieron que el tren no se detuviese y arrollase a los jóvenes enganchados en la vía. Todo indica que la muerte de Sebastien y las mutilaciones sufridas por sus compañeros fueron el resultado necesario de una acción homicida, calculada y ejecutada con frialdad asesina en un intento ejemplarizante de acabar con los “molestos” bloqueos, pues nada puede hacer suponer que un convoy de material radioactivo pudiese llegar a tener semejantes “fallos de seguridad y control de frenos, fuesen humanos o mecánicos”, que impidiesen detenerlo ante una ‘barrera’ anunciada. De hecho, poco antes de que se produjera el accidente que costó la vida a Sébastien Briat el tren había estado bloqueado cerca de dos horas en la localidad de Laneuveville a causa de dos activistas que se habían enganchado hábilmente a las vías, mediante un tubo de acero sujeto al rail exterior. Todo ese tiempo llevó a los gendarmes desenganchar a los activistas y arrestarlos.
¿Jugaron los ejecutivos de la industria nuclear francesa al “efecto disuasorio de la muerte y el arrollamiento” sobre el “molesto” movimiento antinuclear franco-alemán? Todo indica que sí.
Sortir du Nucléare y otros grupos antinucleares de la región franco-alemana convocaron concentraciones frente a todas las estaciones por las que todavía debería pasar el tren en su viaje hacia Gorleben. El día 10 de noviembre, a las seis de la tarde, centenares de personas manifestaron su dolor en los apeaderos y reafirmaron su voluntad de luchar contra la homicida industria atómica, pues “Sébastien Briat ha muerto interpelando de forma no violenta a la opinión pública sobre el carácter inaceptable de la industria nuclear y sus residuos. Su llamamiento debe ser escuchado.”.
