Editorial
Te han sitiado corazón y esperan tu renuncia. Los únicos vencidos, corazón, son los que no luchan. No te entregues, corazón libre. No te entregues. Rafael Amor El estado y la sociedad israelí ya no necesitan justificarse ni disimular su horrenda conducta para con el pueblo palestino, como YA NO LO HACEN sus cómplices necesarios