VII Época - 20

Editorial

Te han sitiado corazón
y esperan tu renuncia.
Los únicos vencidos, corazón,
son los que no luchan.
No te entregues, corazón libre.
No te entregues.

Rafael Amor

Como decíamos en el anterior editorial (La Campana, VII Época, nº 19), el próximo 18 de enero tendrá lugar la reunión plenaria del Comité Confederal de la CGT, en la que podrá debatirse la propuesta de la Confederación Territorial de Madrid-Castilla La Mancha-Extremadura (MCLMEx), incluida en el Orden del Día, de “desfederación del Sindicato de Transportes y Comunicaciones (TyC) de Madrid”, con miles de afiliados.

Sin embargo, la difusión a toda la organización el 4 de enero de un documento firmado por el Secretario general de la Confederación de MCLMEx en el que se manifiestan en primer término, una provocación y, en segundo, un inaceptable desprecio al Comité Confederal y a los estatutos de la CGT, sin que haya merecido reproche alguno por parte del Secretario general de la CGT, Miguel Fadrique, nos hace temer lo peor.

Pues en ese documento llega a exhibirse el desprecio a los estatutos y filosofía antiautoritaria de la CGT incluso en la misma firma, en la que se hace constar que el Secretario general lo rubica, no por sí sino en nombre ¡¡¡del Secretariado Permanente (SP)!!!, cuando en CGT los SP son entes meramente auxiliares del Comité respectivo (confederal, territorial, local o de sindicato), a los que no se les reconoce poder de representación alguno, que sí tienen los Secretarios generales.

Este simple hecho, revela una de las cuestiones que está detrás de la verdadera operación de asalto a la CGT, emprendida desde tiempo atrás por cargos significados de la misma CGT. Pues, ahora mismo, ya no se trata tan sólo -aunque también- de dilucidar si se debe o no ‘desfederar’ a un sindicato concreto de la CGT, sino de reconocer, sí o sí, a los Secretariados Permanentes como entes con capacidad de decisión, autoridad, intriga y poder suficiente para prevalecer a conveniencia propia sobre el propio Comité Confederal y sobre los Estatutos y acuerdos de Congresos de la CGT. Acatar esto, significará el adiós definitivo y la quiebra del anarcosindicalismo y con ello el fin de la CGT como organización que rechaza el autoritarismo y la desigualdad, tanto en la organización social como en la propia casa.

El documento citado, distribuido orgánicamente bajo el título de “Cumplimiento de Acuerdos del VII Congreso Territorial de MCLMEX de CGT”, lleva fecha de 4 de enero, 14 días antes de que se celebre en Madrid la reunión plenaria del Comité Confederal de la CGT que ha de decidir la pertinencia o el rechazo de la propuesta de “desfederación del sindicato de Transportes y Comunicaciones (TyC) de Madrid”, en base a los acuerdos adoptados en las correspondientes plenarias de todas y cada una de las Confederaciones Territoriales.

En el texto, en primer lugar, se dice: “remitimos la presente, para informar ( … ) en particular en lo relacionado con el Punto 9: ‘Medidas a adoptar en relación con las personas afiliadas al Sindicato de TyC de Madrid inhabilitadas y suspendidas de militancia en 2022 y 2023 …’. Sin embargo, sobre estas supuestas inhabilitaciones y suspensiones de militancia, realizadas por el SP de MCLMEx, ya se ha pronunciado el Comité Confederal hace un año (Zaragoza, enero 2023), declarándolas antiestatutarias y por lo tanto, sin efecto alguno.

Pese al tajante pronunciamiento del Comité Confederal, tanto el SP de MCLMEx como el Secretario general de la CGT, ignoraron esa primera resolución de la Plenaria de Zaragoza. Por la contra, el SP de MCLMEx, autoinstituyéndose como autoridad competente, impidió en lo sucesivo la participación del Sindicato de TyC en todas las Plenarias y Plenos (Congreso incluido), dejándolo sin voz y sin voto, incluso para defenderse de aquello que se le pudiera reprochar. Este hecho no sólo repugna a cualquier conciencia anarcosindicalista, sino al más elemental principio moral de que todo acusado ha de tener siempre derecho a la defensa frente a quien le acusa o ha de juzgarle. En consecuencia, todas las decisiones que se hayan podido tomar en esas circunstancias son absolutamente inaceptables, a las que como militantes anarcosindicalistas y libertarios que decimos ser no hemos de conceder valor alguno. Tanto quienes participaron en esa parodia de juicio, como aquellos que pretenden amparar a sus responsables, si es que se empeñan en la vulneración de los estatutos y pacto federal que nos une en CGT, deberán ser confrontados abiertamente ante la militancia confederal y que esta se pronuncie en un Congreso que habrá de celebrarse de modo inmediato.

Muchas más cosas habría que reseñar y rechazar de este documento (entre ellas, p. ej. la pretensión infundada de MCLMEx de imponer sus decisiones plenarias más allá del ámbito territorial y de organización sectorial que le es propio), en el que sus autores, a 14 días de la celebración de la Plenaria del Comité confederal, se empecinan en intentar bloquear cualquier salida a un desastre anunciado y previsto, pero quizá deseado por algunos. Sin embargo, en el breve espacio de un editorial campanero, basten estas notas como primera declaración de parte, pues está todavía a tiempo el Comité Confederal, hasta el día 18, para frenar la sangría que se nos viene encima si se continúa por el camino del desprecio a los estatutos, estructura orgánica y filosofía sindical y social de la CGT. Como decíamos en el anterior editorial de La Campana: “Que la razón, el entendimiento, la dignidad, la solidaridad que nos debemos, el sentido federal, el afán de la libertad y el desprecio a todo dogmatismo, autoritarismo o burocracia usurpadora, rijan nuestra organización y sepa el Comité Confederal evitar el desastre suicida que nos amenaza”.

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