DESDE LA RAÍZ
En esta situación pre-congresual en la que nos estamos topando a nuestro lado -que no en el bando de enfrente ni en la “otra clase”-, en nuestra misma organización, con la miserable condición fratricida que supone la obsesión por expulsar a quien no se somete y se rebela, con la vileza necesaria para urdir infamias