MALATESTA PARA IMPOSTORES
Utilizar las citas como mecanismo para afianzar -cuando no para justificar- las propias convicciones es una costumbre tan detestable como tramposa. Así lo vemos cotidianamente en las redes sociales. Citas -verdaderas o falsas- de Bukowski, de Saramago, de Cicerón, llenan los caralalibros y los X de mucho aficionado, no importando si son ciertas o no